
Reparación de averías eléctricas: corte de suministro eléctrico, causas y soluciones (explicado por un ingeniero)
En este artículo, escrito desde el punto de vista de un ingeniero eléctrico, quiero ayudarte a entender qué puede provocar un corte de suministro eléctrico, cómo interpretar lo que ocurre en el cuadro y qué soluciones suelen aplicarse en una reparación de averías eléctricas. Si estás buscando reparación de averías eléctricas en Jaén o un electricista en Jaén para una incidencia urgente, esta guía te servirá también para explicar con claridad lo que te pasa cuando llames a un profesional.
12/29/20257 min read


Quedarse sin luz nunca llega en buen momento. Da igual si estás en casa con la cena a medio hacer, si trabajas con un ordenador y un router que dependen de una conexión estable, o si gestionas un negocio donde un microcorte puede parar una máquina, un TPV o una cámara frigorífica. Y aunque solemos decir “se ha ido la luz”, detrás de esa frase hay varias situaciones técnicas distintas: un corte real de suministro en la red, una protección que ha actuado dentro de tu instalación, un fallo intermitente por un mal contacto o incluso una fuga a tierra que el diferencial está cortando por seguridad.
Cuando “se va la luz”: por qué el primer diagnóstico importa
En electricidad, el primer objetivo no es “que vuelva la luz” cuanto antes a cualquier precio. El primer objetivo es recuperar el suministro con seguridad y sin empeorar el problema. Muchas averías se agravan cuando se insiste repetidamente subiendo automáticos, conectando y desconectando aparatos a ciegas o manipulando conexiones sin comprobar el estado real de la instalación.
Por eso, el enfoque correcto se parece a una investigación: hay que responder a tres preguntas sencillas pero decisivas:
¿El fallo es solo en mi vivienda/local o también afecta a más personas?
¿Ha actuado alguna protección del cuadro eléctrico (diferencial, magnetotérmicos, general)?
¿El problema es continuo (no vuelve) o intermitente (microcortes, parpadeos, reinicios)?
Con esas respuestas, un técnico puede acotar mucho la causa probable y evitar pérdidas de tiempo.
Seguridad: lo que sí y lo que no debes hacer
Antes de entrar en causas y soluciones, una advertencia clara: si detectas olor a quemado, marcas negras en enchufes, zumbidos extraños en el cuadro, chispazos, calor anormal o cualquier señal de sobrecalentamiento, no intentes “probar a ver si vuelve”. En esos casos, lo prudente es bajar el interruptor general si es seguro hacerlo y llamar a un profesional. La electricidad no avisa dos veces cuando hay un punto caliente o un aislamiento deteriorado.
Este consejo no es alarmismo: muchas averías serias empiezan como un “microcorte” o como una “luz que parpadea” y, con el tiempo, acaban en una conexión carbonizada.
Causas del corte de suministro eléctrico más habituales
1) Corte externo: la avería está en la red (no en tu instalación)
A veces el problema no es tu instalación. Si se apagan zonas comunes, vecinos o alumbrado cercano, es razonable pensar en un fallo externo: incidencia en la red de distribución, maniobras, problemas meteorológicos o averías en centros de transformación.
¿Cómo se nota? Normalmente hay corte total (no funciona nada) y el cuadro de tu vivienda puede estar “correcto” (sin protecciones bajadas), aunque según el tipo de contador y su estado también puede cortar.
Solución práctica: confirmar si afecta al edificio o la calle y notificar a la distribuidora si procede. En cualquier caso, si no lo tienes claro, un electricista puede ayudarte a descartar rápidamente si el fallo viene de acometida/contador o del interior.
2) Sobrecarga: demasiados consumos a la vez
Esta es una de las causas más frecuentes, sobre todo en viviendas con varios equipos de alta potencia funcionando simultáneamente: horno, vitro, termo eléctrico, aire acondicionado, secadora… Si la demanda supera la potencia contratada o la capacidad del circuito, alguna protección puede actuar.
Aquí ocurre algo interesante: muchas personas interpretan la sobrecarga como “un fallo”, pero en realidad es el sistema protegiéndose. Si cada vez que pones dos o tres aparatos salta el automático, el problema puede ser un uso que ha cambiado respecto a lo que se dimensionó hace años.
Solución técnica: depende del caso. A veces basta con redistribuir hábitos; otras conviene revisar el dimensionamiento de circuitos, el estado del cuadro y, si procede, valorar un ajuste de potencia o una optimización de consumos. No hay una receta universal: lo correcto es medir y decidir.
3) Cortocircuito: disparo inmediato del magnetotérmico
Un cortocircuito suele provocar un disparo brusco e inmediato del magnetotérmico (el “automático” del circuito). Puede ocurrir por un enchufe deteriorado, una regleta en mal estado, un cable pellizcado, una clema floja o un electrodoméstico con fallo interno.
Es típico que el problema aparezca justo al enchufar algo o al accionar un interruptor. En algunos casos se aprecia chispazo o un “clac” muy marcado.
Solución técnica: localizar el circuito afectado y el punto exacto del fallo, reparar o sustituir el elemento defectuoso y comprobar que no haya quedado daño térmico en conexiones cercanas. Si hay repetición del disparo, no conviene insistir: la protección está actuando porque la corriente se está disparando a niveles peligrosos.
4) Fuga a tierra: el diferencial “salta” para protegerte
Cuando el diferencial se dispara, suele ser porque detecta que parte de la corriente está “escapando” por un camino no previsto (por ejemplo, hacia tierra). Esto es especialmente habitual en zonas húmedas (cocina, baño, exteriores) y con electrodomésticos con resistencias o motores que envejecen (lavadora, termo, lavavajillas).
Muchas fugas son pequeñas al principio y se vuelven evidentes con humedad ambiental, condensación o el desgaste progresivo del aislamiento. Por eso hay casos en los que “solo salta cuando llueve” o “solo salta por la noche”.
Solución técnica: diagnóstico por descarte (desconectando equipos de forma ordenada) y, sobre todo, medición profesional de aislamiento y fugas. La solución puede ser reparar el aparato, sustituirlo o corregir un tramo de instalación deteriorado.
5) Conexiones flojas: la gran causa de microcortes y parpadeos
Si tuviera que elegir el origen “infravalorado” de muchas averías, serían los malos contactos: tornillos flojos en el cuadro, empalmes envejecidos en cajas de registro, mecanismos de enchufe fatigados o bornes que han perdido presión con el tiempo.
¿Qué provoca una conexión floja? No siempre un apagón total. A menudo se manifiesta como:
luces que parpadean,
microcortes en router/tele,
bajadas de intensidad al arrancar un motor,
enchufes que se calientan,
olor extraño o plástico recalentado.
Técnicamente, una unión deficiente aumenta la resistencia, y la resistencia genera calor. Ese calor degrada el material, empeora la unión y entra en un círculo vicioso. Por eso es un fallo que puede pasar de “molesto” a “peligroso” con el tiempo.
Solución técnica: revisión de conexiones críticas, reapriete con criterio, sustitución de mecanismos dañados, rehacer empalmes con conectores adecuados y comprobación final bajo carga.
6) Cuadro eléctrico antiguo o mal adaptado al uso actual
El cuadro eléctrico es el “centro de mando” de la seguridad. En viviendas antiguas es frecuente encontrar cuadros con protecciones insuficientes, diferenciales envejecidos, magnetotérmicos mal seleccionados o una distribución de circuitos poco realista para el consumo actual.
Esto no significa que una instalación antigua sea automáticamente “mala”, pero sí que es más probable que aparezcan incidencias cuando se le exige como si fuera una instalación moderna.
Solución técnica: actualización del cuadro cuando procede, mejora de la selectividad de protecciones, revisión del estado real del cableado y verificación de la puesta a tierra. A veces la avería concreta se arregla en 30 minutos, pero la solución duradera pasa por corregir la causa estructural.
Cómo hacer una comprobación inicial sin riesgos (y qué información ayuda al técnico)
Sin abrir cajas ni tocar cables, hay una comprobación segura que suele aportar mucha claridad:
Comprueba si el corte es general (vecinos, zonas comunes).
Ve al cuadro y observa si hay algún elemento bajado: diferencial, un magnetotérmico concreto o el general.
Recuerda qué estabas usando cuando ocurrió (vitro, horno, aire, termo, lavadora).
Si el fallo es intermitente, anota si coincide con humedad, horas concretas o el arranque de un equipo.
Este tipo de información reduce el tiempo de diagnóstico y suele abaratar la intervención porque evita “probar cosas” sin dirección.
Reparación de averías eléctricas: soluciones típicas en vivienda y negocio
La palabra “reparación” puede significar muchas cosas. En el día a día, la intervención profesional suele caer en una (o varias) de estas categorías:
Reparación por circuito: cuando se queda sin luz una parte de la instalación (solo enchufes, solo iluminación, solo cocina). Aquí se revisan magnetotérmicos, líneas, cajas de paso y mecanismos, hasta localizar el punto de fallo.
Reparación por equipo: cuando el problema lo dispara un electrodoméstico o una máquina concreta. Se identifica la fuga o el cortocircuito, se verifica el estado del resto de la instalación y se decide si conviene reparar el equipo o sustituirlo.
Reparación por cuadro eléctrico: cuando el fallo está en una protección defectuosa, en conexiones internas o en la propia arquitectura del cuadro. Esto incluye sustituciones de diferenciales, magnetotérmicos, reorganización de circuitos o mejora de protecciones.
Corrección de microcortes: cuando no hay un “apagón”, pero sí fallos repetidos que afectan a electrónica, iluminación o procesos. Aquí la clave es localizar el origen (conexión floja, caída de tensión, sección insuficiente, problema en acometida) y solucionarlo de forma estable.
Un apunte importante: “volver a subir el automático” no es una solución
Esto merece decirse con claridad. Si una protección actúa una vez, puede ser un evento puntual. Si actúa varias veces, está señalando un problema real: sobrecarga, fuga o cortocircuito. Forzar la situación puede terminar dañando un aparato… o algo peor.
En una intervención profesional, lo habitual es medir, aislar circuitos, verificar conexiones y dejar la instalación en un estado verificable. El objetivo no es que “hoy funcione”, sino que funcione con seguridad mañana y dentro de seis meses.
Prevención: lo que más reduce averías (y sustos)
La mayoría de cortes de luz repetitivos se evitan con una combinación de tres acciones:
Revisión periódica del cuadro y conexiones principales, especialmente en instalaciones con años o en negocios con carga elevada.
Sustitución de mecanismos envejecidos (enchufes flojos, regletas de baja calidad, interruptores fatigados).
Protección adecuada para electrónica sensible y entornos con riesgo de sobretensión.
La prevención no tiene por qué ser una “reforma grande”. A veces consiste en detectar un punto caliente a tiempo y corregirlo antes de que se convierta en una avería seria.
Reparación de averías eléctricas en Jaén con Aurgi Energía
Si estás en Jaén o provincia y necesitas una reparación de averías eléctricas, una revisión por disparos del diferencial, microcortes, fallos por sobrecarga o un diagnóstico profesional del cuadro, en Aurgi Energía realizamos instalaciones eléctricas y también atendemos reparaciones urgentes.
Puedes contactar con nosotros en:
Teléfono: +34 601 561 028
Email: info@aurgienergia.com
Web: aurgienergia.com
Un consejo práctico: cuando llames, describe la avería con estas palabras (ayudan muchísimo): “corte total/parcial”, “salta el diferencial”, “salta el automático de cocina/enchufes/luces”, “microcortes”, “parpadeo”, “olor a quemado”. Esa precisión acorta el diagnóstico.
